How to make music without music theory

Grandes músicos en la historia como Jimi Hendrix, James Brown o Benny Moré no solo podían tocar y componer sin saber teoría musical o solfeo, sino que inventaron lenguajes musicales revolucionarios que sentaron las bases de grandes géneros musicales contemporáneos

lunes, 28 de noviembre de 2016

Buenas noticias!

Muy contento este día de contarles que estaré de vuelta con más contenido sobre cómo hacer canciones! 😀

Pronto estaré compartiéndoles contenido exclusivo para suscriptores, desarrollando cursos sobre composición, y compartiendo mis propias canciones en un nuevo espacio de reflexión musical que es para ustedes.

Las más de 100,000 personas alrededor del mundo que han visitado este blog para aprender a hacer música sin teoría son importantes para mí.

Se viene nuevo sitio web y mucha más información de cómo escribo canciones desde mi experiencia como compositor de una de las bandas más importantes de El Salvador. Además, podrás descargar mi música, cursos y aprender las claves que me han ayudado a hacer canciones que han estado en las listas de popularidad de las principales radios de El Salvador.

Saludos y nos leemos pronto!

Chato Hernández

martes, 22 de julio de 2014

El tema polémico del año: Cómo vender música en un país donde nadie compra música?

Hola a todos, tanto tiempo de no escribir algo acá.

Pues en realidad estoy escribiendo porque quiero inmortalizar este pensamiento, lo que tengo en mi cabeza en este momento. Ustedes ven anuncios en mi blog pero eso no está generándome dinero, así que el objetivo primordial de esto se mantiene: puramente compartir pensamientos.

Generar dinero... Cómo eso se volvió el gran tema de nuestras vidas? Es inaudito. Cómo el objetivo de ser felices y dedicarnos a lo que amamos se perdió? En qué momento? Cómo lo permitimos?

Soy músico, compositor y productor musical en un país donde nadie compra música. Donde no existen escuelas formales ni estudios profesionales en música. Y paradójicamente es un país donde más y más bandas surgen cada día. Hacemos música porque amamos, porque sufrimos, porque necesitamos de alguna forma gritar que existimos. Y es una música estupenda, porque es nuestro lenguaje. Tantos músicos brotando de todas partes en mi país. Qué será de ellos? Tendrán que volverse oficinistas, managers, call centreros?... para ensayar los domingos como hobby y tocar tributos en algún bar una vez cada tanto?

Quisiera que ustedes allá afuera conocieran la música de mi país. Quisiera que vieran un show en vivo de estas bandas y se quedaran boquiabiertos como yo lo hago. Quisiera que estas bandas pudieran dedicarse únicamente a eso: a dejarnos boquiabiertos. Y vivir decentemente de eso.

Pensaban encontrar soluciones? pues lo que yo tengo es una gran interrogante: Cómo se puede vender música en un país tercer mundista en el que la prioridad es amanecer vivo al día siguiente, tener una casa donde dormir y que nos alcance para un tercer tiempo de comida?

Pues yo creo que debe haber alguna manera. Recuerdo aquella vieja historia que uno de esos raros catedráticos en extinción nos dijo en la universidad: Un vendedor de zapatos llega a un pueblo donde nadie usa zapatos. La gente tiene otras prioridades. Entonces se regresa a la fábrica y le dice a sus jefes: "no perdamos el tiempo, en ese pueblo nadie usa zapatos." La fábrica manda a otro vendedor al mismo pueblo. Al poco de llegar, el vendedor emocionado llama a sus jefes y les dice: "Esto es el paraíso! En este pueblo NADIE USA ZAPATOS! Haremos un dineral!"

Si usted es de un país donde sí se compra música, en este país donde no se hace le agradeceremos grandemente nos comparta la forma de hacerlo. En el espacio de abajo pueden comentar sus ideas sobre cómo vender música en un país donde nadie compra música. Yo apenas creo ver una luz entre las tinieblas, pero si eso logra dar frutos, no dudaré en compartirlo con ustedes.

Desde esta dimensión musical que poca gente comprende, me despido de ustedes por ahora. Y si usted no hace música, no se preocupe. Siempre habremos locos que nos dedicaremos a eso pase lo que pase. Un fuerte y sonoro abrazo!

lunes, 4 de julio de 2011

Escribiendo canciones para terceros. Uno: La historia de un gol.

Llega un momento en la vida de todo compositor, en el que alguien puede tocar a tu puerta y pedirte que compongas una canción para algo o alguien más.

Esto sucedió a Frigüey cuando un cineasta contactó con nosotros y nos preguntó si nos interesaría componer el tema musical para su película. Nos contó de qué se trataba: en 1982, El Salvador (mi país, el más pequeño de Centroamérica... eeeh... puedes buscarlo en google maps) participó en el Mundial de Fútbol que tuvo lugar en España. El Salvador perdió 10 - 1 ante la selección de Hungría en la que es, a la fecha, la mayor derrota en la historia de los mundiales de fútbol. Lo que para el mundo y la mayoría de salvadoreños representó uno de los hechos más embarazosos en la historia de El Salvador, significaba una fascinante incógnita para Gerardo, el cineasta salvadoreño que se acercó a Frigüey ese día, a quien cada vez escuchábamos con más atención. ¿Qué había detrás de esa derrota? ¿Cuál era su origen sociológico, antropológico, psicológico y al fin... lógico?
Escena tomada de la "Copia Frigüey"

Cuando nos dimos cuenta, ya estábamos al calor de unas pizzas en la sala de juntas de Gerardo, viendo el último corte de edición de su documental Uno: La historia de un gol, que resultó ser una tierna historia humana que de inmediato nos llegó al corazón. Luego de cierta negociación y de que Gerardo nos diera una copia de su documental con la menor resolución posible y una enorme leyenda en marca de agua que rezaba "copia frigüey" a lo largo de la misma, que justificó diciendo: "si la encuentro en el centro pirateada ya sé de donde salió" en total y pleno derecho de proteger su gran obra intelectual; Frigüey deja en mis manos los esbozos del que sería el tema musical del documental, que escucharás a continuación.


sábado, 25 de junio de 2011

10 claves para escribir canciones

Llegamos a un punto en el que hemos escuchado de todo, hemos aprendido a tocar algún instrumento que permite armonizar como el piano o la guitarra, a lo mejor hemos estudiado poco o mucho de solfeo, nos empapamos de literatura, estudiamos métrica... pero siempre vacilamos a la hora de tomar la pluma y escribir las letras de nuestras propias canciones. ¿Por dónde empezar?

Cada uno de los que hacemos música debe encontrar sus propios métodos, pero ¡cómo ayuda saber los de los demás! Estos son algunos tips que en mi experiencia como compositor me han sido de gran utilidad. (Omitiré el ya conocido "escucha mucha música" que de hecho es uno de los más importantes.)

sábado, 11 de junio de 2011

La Armonía

Seguimos avanzando en esta aventura de hacer música de una forma natural y espontánea, sin importar si sabes o no teoría musical o solfeo. Hoy abriremos nuestros oídos y corazones para comprender un poco de armonía, más allá de la teoría.

sábado, 28 de mayo de 2011

Top 10 músicos no teóricos

He aquí el mal llamado top 10 (porque nunca podría ubicarlos en orden de quién es mejor) de músicos no teóricos que han hecho historia. Algunos de estos músicos nunca estudiaron teoría musical o solfeo, otros lo hicieron de pronto en el transcurso de sus carreras y otros más abandonaron sus estudios. Pero todos ellos pudieron crear música sin saber de escalas o armonía en el sentido académico, simplemente usando la música para comunicarse.

jueves, 5 de mayo de 2011

Son aquellas pequeñas cosas de mamá...

Uno de los recuerdos más cálidos de mi niñez es el de ver a mamá planchando la ropa de la semana antes de dormir, mientras escuchaba sus LP´s favoritos aún en formato vinilo en su viejo tocadiscos. Joan Manuel Serrat, Alberto Cortez, The Beatles, The Carpenters y muchos más, inundaban de un enternecedor colorido la sala de nuestra pequeña casa.

Recuerdo cómo a mis 6 años absorbía cada nota, cada palabra, cada metáfora, cada intervalo de aquellas hermosas tonadas, disfrutando cada una de ellas sin entenderlas totalmente. Hoy creo que cuando niños, simplemente somos capaces de absorber las emociones puras de la música sin necesidad de entender lo que las canciones dicen en realidad.